Primero, Escucha el sonido. Al pisar el freno, Si escuchas un “crujiente” o sonido de molienda de metal, Indica que las pastillas de freno se han usado hasta el límite y están empezando a frotar contra el disco de freno. En este punto, es necesario reemplazarlos inmediatamente.
Segundo, Verifique el grosor. Las nuevas pastillas de freno son bastante gruesas, pero si se usan a menos de cinco milímetros, es hora de reemplazarlos.
Tercero, Confía en tu sensación de pie. Al pisar el freno, si siente que el freno se vuelve suave y tiene que dar un paso más profundo para detenerse, y notas que el coche se desvía de la línea recta al frenar, Esto es una señal de que las pastillas de freno se están volviendo más delgadas..


